miércoles, 17 de octubre de 2012

Te vas.


 

Lluvia. La que me despierta, la que me despeja, la que me dice cuándo parar. Tan nostálgica y poética que nos permite evadirnos de la realidad, aunque ésta siga estando presente, clavándonos astillas en los ojos. Aquí me tienes, esperando a que decidas, a que me digas qué es lo que debo hacer para evitar perderte. Yo no quiero, de ti ya no sé nada. Pero seguimos evitándonos como si fuésemos dos extraños mirando cómo pasan los minutos de nuestro reloj. Se para. Las agujas dejaron de moverse. Ya parece que no te importa.
Te dejo a ti que ahora seas el médico. Melancolía en mis venas. Quítamela como puedas.


viernes, 28 de septiembre de 2012

No te marches.


Camino a oscuras sin saber lo hay detrás del muro, pero lo que más deseo en este mundo es descubrirlo. Quiero arriesgarme pero le tengo miedo a tropezar y no poder levantarme jamás. Superar el límite y fundirme con las ganas de cobijarme en tu corazón. Nada tiene sentido, nuestros caminos no llegan a ninguna parte, pero ¿acaso puedes confirmarme que todo lo que hacemos es en vano?  Saber más de ti. Conocer tus debilidades y tus puntos fuertes, y aprovecharme de ellos. Disolvernos con cada beso. Rozarnos con la mirada.

Lo peor que puede ocurrir es que me vea obligada a decir:
"Márchate. Has llegado demasiado tarde. Aquí ya no queda nadie".


miércoles, 29 de agosto de 2012

Ven a buscarme.



Llegados a este punto me he dado cuenta de muchas cosas. 

Que recordaré momentos que ellos olvidarán, y que olvidaré instantes que para ellos han quedado grabados a fuego. Que me enfurece que te preocupes tanto por mí, pero a la vez odio que desaparezcas sin dar explicaciones. Que hay veces que el silencio expresa más que unas palabras, pero eso todo el mundo lo sabe. Que por muchas veces que haya pasado por esta calle siempre habrá algún detalle que pase por alto. Que besarás a personas que no merezcan tus besos y que quizás haya personas que desean recibirlos pero siguen esperando. Que la vida no tiene sentido sin lágrimas de por medio. Que por muchas manos que me empujen al abismo siempre habrá dos que me salven: las mías. Que aunque niegue la existencia del amor verdadero soy una adicta a las películas románticas. Que lo tradicional me aburre, pero lo nuevo me asusta. Que el dolor que me causa tu actitud es temporal; o quizás no. Que “los escritores desvelan más de sí mismos de lo que quisieran” y no sólo lo digo por mí. Que me importas más de lo que crees. Y por último que te quiero, y no te lo digo. 



Sigo esperando en mi mundo 
a que dejes de ignorar mis palabras y vengas a buscarme. 


martes, 7 de agosto de 2012

Personas.


Personas que me sorprenden. Personas que me decepcionan. Me doy cuenta de quién importa y quién no. Llega el momento y sabes a quién le tiendes la mano y quién no la tiende por ti. Que a veces un abrazo o incluso una palmadita en el hombro valen más que cualquier otra cosa. Sabes quién se aprovecha de ese momento y quién lo vive de verdad. Y me doy cuenta de que esto no es una película aunque lo parezca. Yo soy la protagonista de mi vida, tú de la tuya. Pero las lágrimas me salen solas. Ruido. Silencio. Verdades ignoradas. Mentiras liberadoras. No me necesitas. Ya no quiero expectativas de futuro, deseo expectativas de presente. Ahora no eres capaz de sorprenderme. En este momento me decepcionas. 




martes, 12 de junio de 2012

Libertad


Si los demás pueden creer en Dios, 
¿por qué yo no puedo creer en la existencia de ángeles y hadas?


martes, 8 de mayo de 2012

Sigue lloviendo en tu universo.


La lluvia en tus ojos.

Tu pupila en la mía. Desnuda la luna; confusas las estrellas. El infierno a tus pies; el mundo a los míos. Capturada tu sonrisa en la comisura de mis labios.

Sigue lloviendo en tu universo.

Tu mano en la mía; el sol a tus espaldas. Mi respiración entrecortada mengua tu calma. Ceguera que se expande y que alcanzan a tus sentidos. Hablas pero no dices nada.

Sigue lloviendo en tu universo.

Condenas mis instintos y olvidas mi nombre. Tus tinieblas me confunden y tu indiferencia me devuelve al abismo. Satán a mi lado, ángeles en tu aura. Tu última lágrima. Enmudeces y consigues la victoria.

La lluvia en mis ojos.

Hoy llueve en mi universo.